La concejala de Servicios Públicos y Sostenibilidad, Eva Jiménez, y el gerente de la empresa concesionaria del Servicio Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Toledo, Tagus, Luis Soto, han avanzado este martes las obras de mejora que se van a llevar a cabo en los próximos meses en la red de saneamiento con una inversión de más 300.000 euros con la que se ampliarán los colectores de las calles Unión, Potosí, Puerto, el callejón de San Roque y la avenida de Madrid.

En total, cuatro actuaciones que serán aprobadas esta semana por la Junta de Gobierno local, y que comprenden solo la primera fase que se llevará a cabo este 2018 del Plan de Mejora y Renovación de la Red de Abastecimiento, iniciado el pasado ejercicio, a través del cual se invertirán en la ciudad tres millones de euros hasta final de año, tal y como ha apuntado Eva Jiménez.

La edil ha destacado la importancia de estos planes de renovación de la red ya que “forman parte de la una estrategia de mejora del servicio y, lo que es más importante, están orientados a prevenir averías e incidencias en los puntos más sensibles”.

También ha indicado que se trata de “documentos vivos” a los que se van sumando nuevas actuaciones, muchas de ellas, a petición vecinal, como en el caso de la intervención que se realizará en la avenida de Madrid y el callejón de San Roque, solicitada por el colectivo vecinal ‘La Verdad’ en un Consejo de Participación Ciudadana.

Luis Soto ha apuntado que estas obras servirán para aumentar la sección de los colectores, porque “se han quedado insuficientes”, para evitar así colapsos y atascos en la red de saneamiento que podrían provocar inundaciones debido a la carga constante del colector. Mientras, en otros casos, se cambiarán los perfiles del colector para impedir filtraciones al encontrarse en calles con pendientes excesivas y se modificarán los materiales de conducción.

Obras ya aprobadas

Además de estas intervenciones, están planificadas otras obras de mejora de la red de abastecimiento, cuyo presupuesto se aprobó el año pasado, como la actuación que se iniciará en el mes de abril en la zona alta del Polígono, en la calle Vía Tarpeya, con la que se garantizará la mejora en la presión del agua en las viviendas de más de 500 vecinos. Para ello, se instalará una nueva caseta de bombeo y se aprovechará la intervención para sustituir las válvulas actuales de la red, ya anticuadas, con el objetivo de poder sectorizar las tuberías cuando se produzca una avería y de este modo, cortar el agua a los menores vecinos posibles, ha expuesto Eva Jiménez.

Asimismo, ya se está realizando las obras de mejora y adecuación del bombeo de emergencia del sistema Picadas con las que se pretende ampliar una instalación “necesaria, critica, que tenemos que tener claro que no puede fallar porque en una situación de sequía en verano haría cortar el suministro”, como ha comentado Luis Soto.

Por otro lado, tanto Jiménez como Soto han informado de una inversión más que fue aprobada hace dos semanas por la Junta de Gobierno Local que consistirá en la instalación de 28 limnímetros en diferentes puntos de la red, unos medidores que servirán para controlar el alivio y el desbordamiento de ésta en los casos de lluvias cuantiosas para evitar que salgan contaminantes.