• Para Ganemos Toledo, la entrada en vigor del Plan General del 86, tiene que ser una medida transitoria que no debe dilatar la elaboración del nuevo POM.

El portavoz de Ganemos Toledo Javier Mateo valoró la reciente decisión de la Consejería de Fomento de asumir la nulidad definitiva del POM del 2007 en cumpliendo de las sentencias judiciales de nulidad dictadas por el Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha (TSJCM).

Mateo ha señaló que, “este debe ser el punto final de los regateos en los tribunales y a las huidas hacia delante”, considerando al tiempo que con esta decisión “se tiene que acelerar el proceso, sin dilación la elaboración del nuevo POM que resuelva la situación”, como viene demandando la formación de forma reiterada.

Según palabras de Mateo, la prioridad es redactar un nuevo POM que tiene que servir “para enmendar las chapuzas de aquel POM fallidoque lideró el PP con el apoyo del PSOE con la única opción de Izquierda Unida.

La situación generada con esta nulidad ya definitiva acarreará la entra en vigor del Plan General del 86, con una modificación para dar amparo legal a lo efectivamente ejecutado desde 2007, para Ganemos Toledo, “esta debe ser una medida transitoria”, que entienden  justificada para dar garantía de legalidad, “pero esto en ningún caso debe dilatar la elaboración y aprobación del nuevo POM”, algo que se considera urgente para corregir errores y para atenderle necesidades de vivienda equipamiento y suelo industrial.

Según Mateo, esta debe ser la prioridad, “tenemos la oportunidad de hacer un POM mirando al futuro”, que remarcó “esta vez debe ser impecable jurídica y técnicamente”, pero que además atienda a una perspectiva de reequilibrio y, “una visión menos volcada en el desarrollismo desaforado que ya hemos visto a lo que nos lleva”.

En este sentido, desde Ganemos se señala que el nuevo POM entre otras cosas debería cumplir al menos tres premisas; “coser la ciudad, cohesionando sus barrios”, Mateo puso como ejemplo la necesidad de unir Azucaica y el Polígono, así como la importancia de “proteger la Vega Baja”, dejándola para el disfrute de la ciudadanía, buscando un crecimiento equilibrado, para que la ciudad se proyecte hacia el futuro configurando un Toledo más vivible y moderno, acorde con las aspiraciones de los Toledanos”, para ello los procesos participativos se apunta como pieza necesaria del proceso de elaboración.