El viernes 24 de agosto, tras el Consejo de Ministros, nos llega la noticia que ha aprobado un decreto ley por el que se inician los trámites para la exhumación de los restos de Franco de El Valle de los Caídos. Un primer paso (esperamos) para conseguir que ese mausoleo de exaltación franquista deje de ser un emblema del golpismo y del fascismo.

La promulgación de ese decreto ha puesto en candelero un tema que ya es longevo pero que por unas u otras causas ha ido pasando en el tiempo. Me refiero a la cripta que se halla situada en El Alcázar de Toledo y en cuyo seno están enterradas personas que se autodefinieron “como defensores de El Alcázar” allá por los meses de verano de 1936.

Y ahí, en ese mausoleo, están sepultadas unas 200 personas entre las que destacan (aunque según noticias el Patronato de Conservación del Alcázar no distingue entre civiles y militares ni valora la graduación o su vida posterior) los generales Moscardó o Milans del Bosch, este último al parecer le pilló el gustillo de los golpes de estado y repitió el 23 de febrero de 1981. En definitiva, una cripta privada en un edificio público y que exalta a quienes atacaron los valores democráticos.

Pero he aquí que la diputada regional del Partido Popular, Carolina Agudo, declara ante las noticias de la próxima exhumación del dictador que lo que se “pretende hacer es enmendar la transición”. Enorme, solo me cabe dar las gracias a tan preclara representante del pueblo castellanomanchego. Por fin nos ha aclarado sobre qué bases se gestó la alabada santísima transición y es que si la exhumación de aquellos que violaron la legalidad constitucional democrática a través de un golpe de estado, de aquellos que provocaron una guerra civil y que nos hicieron padecer una dictadura de décadas, supone una corrección de la transición  es que esta se asentó en un pacto de vencedores sobre vencidos, en un pastel para tragarnos el olvido y la amnesia, en un trato para que no se supiera la verdad, se hiciera justicia y se reparara a las víctimas del terrorismo franquista.

Gracias por que siendo representante de la derecha más rancia ya sabemos por qué pasan las cosas y a qué debemos atenernos.

Reflexionando algunas veces y pensando en qué hacer con este mausoleo de Cuelgamuros más me aproximo a la idea expresada por Nicolás Sánchez Albornoz en dejar que la naturaleza hiciera su trabajo.

Emilio Sales Almazán, miembro del Área de Memoria Democrática de IU CLM.