En las últimas semanas ha entrado en el debate público y político la necesidad de elaborar una reforma en la Ley Electoral de Castilla-La Mancha para revertir el “pucherazo” que aprobó el Partido Popular de manera unilateral, así como el  injusto reparto de los votos.

El Coordinador Regional de Izquierda Unida Castilla-La Mancha, Juan Ramón Crespo, ha declarado que “vamos a trabajar en la reforma de la Ley Electoral porque es imprescindible que todos los votos de los ciudadanos y ciudadanas valgan lo mismo”. En esta misma línea afirma que la reforma no es “una cuestión de negociación, es una cuestión de derechos, ya que está recogida en nuestra Carta Magna”.

Crespo insiste que cada papeleta debe plasmar y representar a los castellano-manchegos y castellana-manchegas con “un hombre, una mujer, un voto”.

En cuanto a la iniciativa de Izquierda Unida, y la controversia generada sobre si el aumento de diputados podría suponer un incremento en el gasto público, Crespo explica que “no vamos a caer en debates falsos ni populistas. Con nuestra propuesta por cada diputado que se aumente se puede recortar en un asesor del ejecutivo que son creados mediante libre designación”.  De esta manera no habría más gasto, sino mayor transparencia.

Desde Izquierda Unida insisten en la obligatoriedad de realizar una reforma en la Ley Electoral que refleje la representatividad y la democracia en Las Cortes de Castilla-La Mancha, como la Institución que personifica el sentir de la ciudadanía.